Una nación no es necesariamente el alunamiento monótono de los mismos, sino la capacidad social y política de asimilar y molturar todo lo que va llegando por vía guerrera o comercial o puramente vivencial.
Francisco Umbral

Frases de Francisco Umbral - Una nación no es necesariamente el alunamiento monótono de los mismos, sino la capacidad social y política de asimilar y molturar todo lo que va llegando por vía guerrera o comercial o puramente vivencial.

Más Frases


Yo no sacrificaría los intereses de los intocables ni siquiera a la libertad de la India... Antes quisiera ver morir al hinduismo que sobrevivir la intocabilidad... Debo declarar que si fuese el único en resistir, lo haría a costa de mi vida.
Mahatma Gandhi
Nadie encuentra la vida digna de vivirse. Uno mismo tiene que hacerla digna de ello.
Anónimo
Sin un sentido de justicia, ningún líder puede comandar y mantener el respeto de sus seguidores.
Napoleon Hill
Trato de ser breve, y me vuelvo oscuro.
Horacio
Bien merece el mortal que se lamenta, corriendo tras de cosa que no dura, la suerte que en la vida lo atormenta
Dante Alighieri
Confía en los hombres y te serán leales. Trátalos como a grandes señores y se comportarán como tales.
Ralph Waldo Emerson
Lo que me hace tan grata la sociedad de mi perro, es la transparencia de su ser.
Arthur Schopenhauer
A un plan obedece nuestro enemigo: de enconarnos, dispensarnos, dividirnos, ahogarnos. Por eso obedecemos nosotros a otro plan: enseñarnos en toda nuestra altura, apretarnos, juntarnos, burlarlo, hacer por fin a nuestra patria libre. Plan contra plan.
José Martí
Preguntaba Groucho Marx: 'Señorita, ¿se acostaría usted conmigo por un millón de dólares?'. 'Por supuesto', respondía ella. '¿Y por un dolar?', preguntaba de nuevo Groucho. '¿Qué se cree usted que soy?', contestaba la dama ofendida. 'Lo que usted es ya ha quedado claro, ahora estamos negociando el precio'.
Groucho Marx
El hombre (cada hombre) es un fin en sí mismo, no el medio para los fines de otros. Debe existir por su propio esfuerzo, sin sacrificarse a otros ni sacrificar a otros para sí mismo. La búsqueda de su propio interés racional y de su propia felicidad es el más alto propósito moral de su vida.
Ayn Rand