Las desgracias ajenas pueden incluso desarrollar nuestras lágrimas, pero en el fondo ayudan a soportar el infortunio que todo el mundo arrastra, y aunque la catástrofe de otros despierta nuestra compasión, también nos provoca una secreta alegría morbosa por habernos librado esta vez.
Manuel Vicent

Frases de Manuel Vicent - Las desgracias ajenas pueden incluso desarrollar nuestras lágrimas, pero en el fondo ayudan a soportar el infortunio que todo el mundo arrastra, y aunque la catástrofe de otros despierta nuestra compasión, también nos provoca una secreta alegría morbosa por habernos librado esta vez.

Más Frases


No estamos obligados a juzgar según la Ley, aunque la ley nos muestra bien el pecado.
Miguel Servet
Un rico es diferente al que no lo es: tiene más dinero.
Ernest Hemingway
Para mí la vida es Cristo, y la muerte, una ganancia
Pablo de Tarso
No es cierto que no tuviese nada puesto. Tenía puesta la radio. (Respuesta sobre su desnudo en la revista Playboy.)
Marilyn Monroe
Si todos los que admiran a Shakespeare lo leyeran, ¡pobre Shakespeare! Acaso no fuese tan admirado, porque nada gana un poeta con ser leído, como nada gana un campo de flores con ser pisoteado.
Jacinto Benavente
Ya no hay revoluciones, ya no hay revolución de Asturias ni Casas Viejas, ya no hay anarquismo catalán, ya no hay lucha de clases ni proletariado, ya no hay Semana Trágica. Ya sólo hay los cuatro modernos de mierda y las cuatro putas travestidas de lo mismo que salen por la televisión.
Francisco Umbral
Yo soy de naturaleza conservadora, he conservado una mujer durante 40 años. Vivo en una casa del siglo XV que he restaurado. He plantado más de 500 árboles. Y me dedico a un oficio milenario. ¿Cómo no voy a ser conservador? El problema es que los que se llaman conservadores son unos depredadores. No es mi caso.
Albert Boadella
El que compra lo supérfluo, pronto tendrá que vender lo necesario.
Benjamín Franklin
Puedes engañar a todo el mundo algún tiempo. Puedes engañar a algunos todo el tiempo. Pero no puedes engañar a todo el mundo todo el tiempo.
Abraham Lincoln
La guerra es castigo tanto para el victorioso como para el vencido.
Thomas Jefferson