La prosperidad sienta bien a ciertas personas que florecen mejor con los rayos del sol; otras, en cambio, necesitan la sombra, y son más dulces y delicadas al recibir el contacto de la brisa helada.
Louisa May Alcott

Frases de Louisa May Alcott - La prosperidad sienta bien a ciertas personas que florecen mejor con los rayos del sol; otras, en cambio, necesitan la sombra, y son más dulces y delicadas al recibir el contacto de la brisa helada.

Más Frases


El retrato de Dorian Gray
Oscar Wilde
La belleza del fruto está en proporción del tiempo que transcurre entre la semilla y la recolección.
John Ruskin
Todos llevamos al cuello el yugo de la monotonía, todos esperamos algo, el diablo sabrá qué... Sí, todos esperamos. Más confusamente unos que otros, pero la expectativa es de todos. El común de las personas...
José Saramago
Cuestionando mi vida espiritual siempre ha sido afín a lo que estaba escribiendo. Siempre. Es porque no soy muy ateo y me preocupa. Hay una pequeña parte de mí que se aferra y dice: 'Bueno, yo soy casi un ateo. Dame un par de meses más".
David Bowie
El hombre en su esencia no debe ser esclavo, ni de sí mismo, ni de los otros, sino un amante. Su único fin está en el amor.
Rabindranath Tagore
Lo bien hecho necesita tiempo. Lo mal hecho es irreversible. ¿Cómo no ser prudente? Deja que tu corazón libre vague entre las cosas; entrégate a lo inevitable y nutre tu propio centro: es la más alta perfección.
Zhuangzi
Cuatro principios a tener en cuenta: Lo contrario es también frecuente. No basta mover para renovar. No basta renovar para mejorar. No hay nada que sea absolutamente empeorable.
Antonio Machado
El reloj cuenta las horas de la necesidad, pero ningún reloj puede contar las horas de la sabiduría.
William Blake
Veo al final de mi rudo camino que yo fui el arquitecto de mi propio destino; que si extraje las hieles o la miel de las cosas, fue porque en ellas puse hiel o mieles sabrosas: cuando planté rosales, coseché siempre rosas.
Amado Nervo
Si estás bueno del estomago, y no te duele ningún costado y puedes andar con tus pies, ninguna otra cosa mejor te podrán añadir todas las riquezas de los reyes.
Horacio