Yo fui también, antaño, un columpiador de árboles; muy a menudo sueño en que volveré a serlo, cuando me hallo cansado de mis meditaciones, y la vida parece un bosque sin caminos donde, al vagar por él, sentirnos en la cara ardiente el cosquilleo de rotas telarañas, y un ojo lagrimea a causa de una brizna, y quisiera alejarme de la tierra algún tiempo, para luego volver y empezar otra vez.
Robert Frost

Frases de Robert Frost - Yo fui también, antaño, un columpiador de árboles; muy a menudo sueño en que volveré a serlo, cuando me hallo cansado de mis meditaciones, y la vida parece un bosque sin caminos donde, al vagar por él, sentirnos en la cara ardiente el cosquilleo de rotas telarañas, y un ojo lagrimea a causa de una brizna, y quisiera alejarme de la tierra algún tiempo, para luego volver y empezar otra vez.

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Revestíos de las armas de Dios para poder resistir a las acechanzas del diablo
Pablo de Tarso
Los vuelos naturales del espíritu humano no van de placer a placer, sino de una esperanza a otra.
Samuel Johnson
Los parientes de un suicida siempre toman a mal que éste no decidiera continuar viviendo en atención a la dignidad de familiar.
Friedrich Nietzsche
Si solo pudiéramos ver los torrentes de hipocresía y crueldad, las mentiras, el degüello, las violaciones de toda obligación de la humanidad que han fluido de esta fuente en el curso de la historia de las naciones cristianas, ante tal visión palidecerían los peores cuadros mentales que nos pudiéramos formar del infierno
Thomas Henry Huxley
Las heridas emocionales son el precio que todos tenemos que pagar para ser independientes.
Haruki Murakami
El arte, la gloria, la libertad se marchitan, pero la naturaleza siempre permanece bella.
Lord Byron
Estad siempre dispuestos a hablar con franqueza y evitaréis la compañía de los hombres ruines.
William Blake
...quien no está contra nosotros está de nuestra parte.
Thomas Hobbes
Mi educación fue muy buena hasta que el colegio me la interrumpió.
George Bernard Shaw
A cada rato uno naufraga en lagunas educacionales. Cuando hay que detener un taxi uno piensa por qué diablos no enseñan a silbar desde el primer grado. O a desgrasar ollas, salir de un ascensor atascado, cambiar un caucho o llenar un formulario.
Isabel Allende