El que viva después de la muerte de su enemigo, aunque sólo fuese un día, ha alcanzado el fin deseado.
Anónimo

Frases de Anónimo - El que viva después de la muerte de su enemigo, aunque sólo fuese un día, ha alcanzado el fin deseado.

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Cuanto más aprendo a deleitarme en una ausencia de razones de ser o a actuar sin ninguna utilidad como no sea hacer más llevadero el tedio, más hombre soy. Labrador en el Sahara, ésa es su dignidad. Un animal que puede sufrir por lo que no es. He ahí al hombre.
Emil Cioran
El pueblo inglés piensa que es libre y se engaña: lo es solamente durante la elección de los miembros del Parlamento: tan pronto como éstos son elegidos, vuelve a ser esclavo, no es nada.
Jean-Jacques Rousseau
Nada tiene más éxito que el éxito.
Charles Maurice de Talleyrand
¿Dónde encontrar a Mawlānā? Una visita a Konya muestra que la verdadera casa del maestro del amor Divino no es una ciudad, ni un país, ni ningún otro sitio sobre la tierra, sino los corazones de aquellos que están sedientos del vino del amor.
Yalal ad-Din Muhammad Rumi
Los hombres superficiales creen en la suerte y creen en las circunstancias... los fuertes creen en las causas y en los efectos.
Anónimo
Olvidaba que en todo combate entre el fanatismo y el sentido común, pocas veces logra este último imponerse
Marguerite Yourcenar
Una persona que no es capaz de expresar buenas ideas es tan inútil como una persona que es incapaz de tenerlas
Mark Twain
Nuestro negocio es el inmobiliario, no son los restaurantes
Ray Kroc
Si un día para mi mal viene a buscarme la parca... Empujad al mar mi barca con un levante otoñal y dejad que el temporal desguace sus alas blancas y a mí enterradme sin duelo, entre la playa y el cielo. Mi cuerpo será camino, le daré verde a los pinos y amarillo a la genista. Cerca del mar porqué yo nací en el Mediterráneo
Joan Manuel Serrat
La sola pluralidad de los dioses que tenían los griegos, es una garantía contra el absolutismo. Además, no existía esa contradicción lógica moralmente monstruosa entre el bien y el mal.
Mijaíl Bakunin