¡Ay de la carne que depende del alma, ay del alma que depende de la carne! Jesús de Nazaret
Por primera vez el niño debe intercambiar placer por dignidad social. Sigmund Freud
La verdad no lleva a la fortuna, ni el pueblo da embajadas, cátedras ni pensiones. Jean-Jacques Rousseau
Nada se resiste al esfuerzo unido de un gran número de brazos. Lucas Alamán
Música para la clase obrera, de un corazón en obras Pablo Hasél
Solamente pasaba diez minutos con el amor de su vida, y miles de horas pensando en él Paulo Coelho
El Señor no se cansa de perdonar. Somos nosotros los que nos cansamos de pedir perdón Papa Francisco
Es más fácil ser genial que tener sentido común. Jacinto Benavente
El fundamentalismo es siempre una falsificación de las religiones. Benedicto XVI
Reflexionar serena, muy serenamente, es mejor que tomar decisiones desesperadas. Franz Kafka
Una mujer sería encantadora si uno pudiera caer en sus brazos sin caer en sus manos. Ambrose Bierce