También está escrito: 'No tentarás al señor tu Dios [Variante: Otra vez está escrito: ‘No debes poner a prueba a Jehová tu Dios’]
Jesús de Nazaret

Frases de Jesús de Nazaret - También está escrito: 'No tentarás al señor tu Dios [Variante: Otra vez está escrito: ‘No debes poner a prueba a Jehová tu Dios’]

Más Frases


No todos los ojos cerrados duermen, ni todos los ojos abiertos ven.
Bill Cosby
No sé para qué vine al mundo, ni cómo, ni qué hay en él, ni quién soy yo. Y si corro a investigarlo, vuelvo confundido por una ignorancia aún más espantosa. No sé qué es mi cuerpo, ni mis sentidos, ni mi alma; y esta parte de mí, que piensa lo que escribo y reflexiona sobre todo y sobre sí misma, no puede conocerse jamás.
Ugo Foscolo
El autor que ha alcanzado fama, corre el riesgo de verla disminuir, tanto si sigue escribiendo como si deja de hacerlo.
Samuel Johnson
El castillo de sus ilusiones se ha venido sin estrépito, sin dejar rastro, se ha esfumado como un sueño; y él ni siquiera se percata de que ha estado soñando.
Fiódor Dostoyevski
Hoy el mundo se ha transformado en una inmensa carpa de cristal sin salida alguna y nuestra condena consiste en no poder abandonar nunca el tendido y estar obligados a consumir, repetir, comentar y reproducir inexorablemente las imágenes idiotas, violentas y anodinas, que nos sirve la historia a través de un laberinto de espejos.
Manuel Vicent
No inventé nada nuevo. Simplemente junté los descubrimientos de otros hombres que trabajaron en eso durante siglos. El progreso ocurre cuando todos los factores que lo constituyen están listos y entonces es inevitable
Henry Ford
Ballantines como forma de vida
Kase.O
Resulta asombrosa la poca imaginación de los celos, que pasan el tiempo haciendo suposiciones falsas, cuando de lo que se trata es de descubrir la verdad.
Marcel Proust
Además, como los anunciantes no tardaron en descubrir, el poder de la televisión para motivar cambios de comportamiento carecía de precedentes.
Al Gore
El tiempo se deslizaba, incesante, con ese rumor sedoso que tiene la arena que cae de una esfera*
José Saramago