- ¡Carajo!- gritó. Amaranta, que empezaba a meter la ropa en el baúl, creyó que la había picado un alacrán. - ¿Dónde está? - preguntó alarmada. - ¿Qué? - ¡El animal! Úrsula se puso un dedo en el corazón. - Aquí- dijo.
Gabriel García Márquez

Frases de Gabriel García Márquez - - ¡Carajo!- gritó. Amaranta, que empezaba a meter la ropa en el baúl, creyó que la había picado un alacrán. - ¿Dónde está? - preguntó alarmada. - ¿Qué? - ¡El animal! Úrsula se puso un dedo en el corazón. - Aquí- dijo.

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Si es por el comercio, el interés propio es el fundamento de esta sociedad; y no nos juntamos por el placer de la compañía, sino para avanzar en los asuntos particulares.
Thomas Hobbes
Sabía que con Snape estaba trabajando como doble agente, y como resulta ser, fui muy bueno en eso.
Alan Rickman
La costumbre con la costumbre se vence.
Tomás de Kempis
Recuerdo la vuelta en Mónaco que le valió una placa, la vuelta más perfecta que un piloto haya hecho.
Enzo Ferrari
Compre compañías con buen historial de beneficios y con una posición dominante en el negocio
Warren Buffett
Un hombre feliz está demasiado satisfecho con el presente como para obsesionarse demasiado con el futuro.
Albert Einstein
El recurso final del hombre destruido es el delito.
Ugo Foscolo
Se me figura que hasta ahora me ha mirado como aquella emperatriz de la antigüedad que se desnudaba delante de su esclavo, pues no veía en él a una persona.
Fiódor Dostoyevski
Ese verano fue testigo de la extinción de nuestras esperanzas, el buque de la sociedad naufragó, y la destartalada balsa encargada de llevar a los pocos supervivientes por el mar de la desgracia se desarmaba y recibía los embates de las tempestades.
Mary Shelley
Mi madre me esperaba en la estación. Lloró al verme regresar. Tú lloraste al verme partir. ¡Tan miserable es nuestra condición que no podemos desplazarnos de un lugar a otro sin que cueste lágrimas para ambas partes!
Gustave Flaubert