Nadie nace odiando a otra persona por el color de su piel, o su origen, o su religión. La gente tiene que aprender a odiar, y si ellos pueden aprender a odiar, también se les puede enseñar a amar, el amor llega más naturalmente al corazón humano que su contrario.
Nelson Mandela

Frases de Nelson Mandela - Nadie nace odiando a otra persona por el color de su piel, o su origen, o su religión. La gente tiene que aprender a odiar, y si ellos pueden aprender a odiar, también se les puede enseñar a amar, el amor llega más naturalmente al corazón humano que su contrario.

Más Frases


Mucha falta hace a la familia el hombre que se muere; pero la mujer vale poco.
Eurípides
Cuando se te presentan muchos caminos, elige siempre el más recto, que al mismo tiempo es el más corto y seguro; la experiencia y la verdad te lo indicarán
Marco Aurelio
El coraje no se puede simular: es una virtud que escapa a la hipocresía.
Napoleón Bonaparte
Veo al novelista como a una combinación de prospector de metales y orfebre. El novelista debe descubrir el potencial, la mina de oro, del alma del hombre, debe extraer el oro y entonces crear una corona tan magnífica como su habilidad y su visión se lo permitan
Ayn Rand
Nadie tiene más posibilidades de caer en el engaño que aquel para quien la mentira se ajusta a sus deseos.
Jorge Bucay
Toda la tierra está al alcance del sabio, ya que la patria de un alma elevada es el universo.
Demócrito
En vez de esto trabajemos duro. Acabemos de una vez con la única crisis amenazadora que es la tragedia de no querer luchar por superarla
Albert Einstein
Se habla, ¡oh Catón!, y se murmura de tu silencio. Muy bien, como no se murmure de mi conducta, pues yo empezaré a hablar cuando no haya de decir nada que fuera mejor no haberlo dicho
Catón el Joven
Un error no es algo que se determinará después del hecho, sino a la luz de la información disponible hasta ese momento
Nassim Taleb
Todo lo que vive tiende a realizarse en la plenitud de su ser. El hombre, ser vivo y pensante al mismo tiempo, para realizarse debe ante todo conocerse
Mijaíl Bakunin