El castigo más justo es aquel que uno mismo se impone. Simón Bolívar
Dejemos las mujeres bonitas a los hombres sin imaginación Marcel Proust
Desapruebo lo que dices, pero defendería hasta la muerte tu derecho de decirlo. Voltaire
La alegría de los hombres es una llama de leños de tristeza. Brota la llama, pero los leños están allí, y cuando se apaga la llama, quedan los leños, o el carbón o la ceniza, que es resto de los leños y no de la llama. François-René de Chateaubriand
Si optas por una vida segura nunca sabrás qué se siente al ganar Richard Branson
Un matrimonio dichoso es un edificio que debe rehacerse cada día André Maurois
En el matrimonio es preciso contar con cualidades que resistan, que duren, y las grandes pasiones pasan pronto; al paso que una condición apacible en todos tiempos es buena. Mariano José de Larra
Por extraño que parezca, un golpe que incluso no acierte a dar, puede, bajo ciertas circunstancias, herirnos más que uno que atine en el blanco. Viktor Frankl
No es que nosotros seamos tan buenos, sino que los demás son peores. Juan Domingo Perón
Se dice que las mujeres son vanidosas por naturaleza; es cierto, pero les queda bien y por eso mismo nos agradan más. Goethe
El deseo de morir era la único que me importaba; por ello he sacrificado todo, aún la muerte Emil Cioran