Por eso es muy importante conocer el arte de no leer. Consiste en no leer lo que preocupa momentáneamente al gran público, como libelos políticos y eclesiásticos, novelas, poesías, etc., algunos de los cuales alcanzan varias ediciones.
Arthur Schopenhauer

Frases de Arthur Schopenhauer - Por eso es muy importante conocer el arte de no leer. Consiste en no leer lo que preocupa momentáneamente al gran público, como libelos políticos y eclesiásticos, novelas, poesías, etc., algunos de los cuales alcanzan varias ediciones.

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Es una cosa admirable mirar un objeto y encontrarlo bello, reflexionar sobre él, retenerlo y decir en seguida: me voy a poner a dibujarlo.
Vincent van Gogh
Son más instructivos los errores de los grandes intelectos que las verdades de los mediocres.
Arturo Graf
Se puede atacar la religión en su culto, en sus bienes, en sus ministros; pero no se puede conseguir que una sociedad subsista sin religión. Un monje ignorante pero henchido de fe puede fundar un imperio; Newton, el incrédulo, pesará los mundos, pero no podrá crear un pueblo.
François-René de Chateaubriand
...bien y mal o pecado no son otra cosa que entes de razón y,...
Baruch Spinoza
Las verdades tan antiguas son prácticamente seniles. Y cuando una verdad es así de vieja, difícilmente puede diferenciarse de una mentira.
Henrik Ibsen
Conocí gente del pueblo engañada por una Iglesia tan cómplice como beneficiaria del poder del Estado y de los terratenientes latifundistas, gente permanentemente vigilada por la policía, gente que durante innumerables veces fue víctima inocente de las arbitrariedades de una justicia falsa
José Saramago
Cuando nuestro espíritu alcanza cierto grado de cualidad que llamamos la conciencia sutil, ya no puede morir, en el sentido ordinario de la palabra.
Dalai Lama
La experiencia de los siglos prueba que el lujo anuncia la decadencia de los imperios.
Francis Bacon
Si yo fuese como una roca y no como una nube, mi pensar, que es como el viento, me abandonaría.
Antonio Porchia
La justicia estriba en la imparcialidad, y sólo pueden ser imparciales los extraños
George Bernard Shaw