Aznar perdonó los pecados de 6.000 personas. Es tan buena persona que, de no haberse casado, habría valido para cura. Y podría haber tenido a Rajoy de monaguillo diciendo '¡Viva el vino!
José Miguel Monzón Navarro

Frases de José Miguel Monzón Navarro - Aznar perdonó los pecados de 6.000 personas. Es tan buena persona que, de no haberse casado, habría valido para cura. Y podría haber tenido a Rajoy de monaguillo diciendo '¡Viva el vino!

Más Frases


Sí, mis queridas madres, sabemos que por mucho que hagáis siempre hay más que hacer. Es verdad que vuestra tarea nunca se acaba. ¿De quién será, me pregunto? ¿Quién descansa el séptimo día, no siendo Dios? ¿Quién contempla su obra, cuando está terminada, y la halla buena? Al parecer el único que lo hace es el Creador.
Henry Miller
Y en la profunda oscuridad permanecí largo tiempo atónito, temeroso... Soñando sueños que ningún mortal se haya atrevido a soñar jamás
Edgar Allan Poe
El triunfo no esta en vencer siempre, sino en nunca desanimarse
Marlene Dietrich
Yo estoy tan firmemente convencido de que las religiones hacen daño, como lo estoy de que son falsas
Bertrand Russell
El nombre Vimes... ese nombre significa mucho. No puedes sobornarlo, él una vez arrestó al Patricio. No es el cuchillo mas afilado del cajón, pero es honesto como ninguno y no para de cavar. -Crisoprasa captó la expresión de Vimes-. Eso es lo que ellos dicen.
Terry Pratchett
Si no sale en televisión, no existe.
Al Gore
Y aun la ceguera del ciego y su andar a tiento han de dar fe del poder del sol que miró...
Friedrich Nietzsche
El consenso de todos sirve como prueba de la corrección de sus ideas
Erich Fromm
Pero en materias como éstas -agrega el historiador- que exceden por completo la capacidad del hombre, puede suceder muy bien que quienes más discurren sean los que menos saben y lleguen a lograr una aceptable apariencia de verdad en sus argumentos, al par que se hallan extremadamente lejos de la verdad real y de la causa de los hechos.
David Hume
Esta ciudad no se aplaca con fuego, este laurel con rencor no se tala. Este rosal sin ventura, este espliego júbilo exhala
Miguel Hernández