Nuestra relación con la muerte es fundamentalmente doble. Apartarla lejos el mayor tiempo posible, pero aceptarla como una parte normal de la vida. Es preciso que las fuerzas de la vida intenten ganar, pero también es necesario que sean vencidas. Batirse encarnizadamente para permanecer en la existencia, y acoger a la muerte como un pasaje natural hacia un no sé qué. Quizá la nada. Quizá no. ¿Sostendrá nuestros últimos instantes la curiosidad por estar finalmente a punto de saberlo? Hubert Reeves
Procuraba que no pasara día sin hacer una buena acción, o acoger en su casa a una persona desgraciada o víctima de una injusticia. De su amor por el bien y de su generosidad se hubiera podido deducir que era rico en dinero y propiedades, cuando la realidad era que no poseía nada, salvo la casa de la derecha del callejón y un trozo de tierra en el campo. Naguib Mahfuz