No sé cómo no los advirtieron, cómo no se sintieron quemados ni traspasados, mis ojos debían ser como ascuas o agujas. Javier Marías
Pero en el espíritu, al que lo infinito dotó de alas, el sueño es más real que todas las verdades. El mundo no es; se crea cada vez que el estremecimiento de un principio atiza las ascuas de nuestra alma. El yo es un promontorio en la nada que sueña con un espectáculo de realidad. Emil Cioran