La experiencia y la filosofía que no conducen a la indulgencia y a la caridad, son dos adquisiciones que no valen lo que cuestan. Alexandre Dumas (hijo)
Sólo cuando meditamos lo que nos cuestan nuestros hijos, empezamos a darnos cuenta de la deuda que tenemos contraída con nuestro padres. Anónimo
Las palabras amables no cuestan nada, pero valen mucho. Anónimo