Pero, según ha replicado el propio Lenin en muchas ocasiones, los Soviets del período de Febrero ejercían sólo un semipoder; León Trotski
Ejercía sobre ella su dueño un despotismo que podremos llamar seductor, imponiéndole su voluntad con firmeza endulzada, a veces con mimos o carantoñas, y destruyendo en ella toda iniciativa que no fuera de cosas accesorias y sin importancia. Benito Pérez Galdós