Tenemos unos partidos clónicos y electorados prácticamente intercambiables, con pocos matices. Se están poniendo de acuerdo en todo: culto al líder, todos arropando a la Constitución, todos al centro; haciendo gracias respecto al otro pero hablando muy poco de política Pablo Castellano Cardalliaguet
El candidato republicano con esa posición extrema, opuesta a cualquier propuesta más sensata y razonable por parte de su oponente, sería presentado ante el electorado como el hombre fuerte, previsor y duro que Estados Unidos necesita frente a todo peligro imaginario o real. Esa es la buena nueva que obsequiaron a todos los habitantes del planeta desde Filadelfia. Fidel Castro