Ante mi vista lo más amado de todas las cosas es la Justicia; no te apartes de ella si me deseas, y no la descuides para que confíe en ti. Con su ayuda verás con tus propios ojos y no por los ojos de otros, y conocerás con tu propio conocimiento y no mediante el conocimiento de tu prójimo. Pondera en tu corazón cómo te corresponde ser. Bahá'u'lláh
(...) Para mí no había punto de comparación -el grabador de cinta era una compra mejor-, pero me di cuenta de que el jarrón tenía un valor que sólo percibía ese coleccionista de antigüedades, que tenía sus propios motivos válidos para invertir tanto dinero en un objeto así. (...) En ese momento, supe que, para vender nuestro grabador, tendríamos que identificar la gente y las instituciones factibles de reconocer el valor de nuestro producto. Akio Morita