
Los cuentos de Hawthorne suelen versar sobre temas un tanto siniestros, aunque también es autor de varios libros de cuentos para niños. Por otra parte, escribió cuatro novelas tituladas "La letra escarlata" (considerada la mejor de todas ellas), "La casa de los siete tejados", "La novela de Blithedale" y "El fauno de mármol"
La naturaleza humana, lo mismo que un árbol, no florecerá ni dará frutos si se planta y se vuelve a plantar durante una larga serie de generaciones en el mismo terreno ya cansado. Nathaniel Hawthorne
Ningún hombre puede llevar por mucho tiempo, por decirlo así, dos rostros: uno en público y otro frente a frente de su conciencia, sin que al fin llegue a no saber cuál es el verdadero. Nathaniel Hawthorne
El amor, ya brote por vez primera, o surja de cenizas casi apagadas, siempre tiene que crear un rayo de sol que llena el corazón de esplendores tales, que se esparcen en todo el mundo interior. Nathaniel Hawthorne
Para el hombre falso, el universo entero es falso, impalpable, y todo lo que palpa se convierte en nada. Y él mismo, mostrándose bajo un falso aspecto, se convierte en una sombra, o acaso cesa de existir. Nathaniel Hawthorne
Pocas cosas hay tan feas en la naturaleza humana como esta tendencia a la crueldad, tan solo porque se tiene el poder de hacer daño que llegué entonces a notar en personas que después de todo no eran peores que sus vecinos. Nathaniel Hawthorne
Una verdad moral, expuesta con gracia y habilidad, brillando a cada paso y coronando el desenlace de una obra de fantasía, puede añadir, realmente, gloria artística al libro, pero no por ello es más verdad en la última página que en la primera. Nathaniel Hawthorne
(...) Porque no creo que pueda hacerse mayor ultraje a la naturaleza humana, cualesquiera que sean las faltas del individuo, como impedirle que oculte el rostro por un sentimiento de vergüenza, haciendo de esa imposibilidad la esencia del castigo. Nathaniel Hawthorne
Es digno de notarse que las personas que se entregan a las más atrevidas especulaciones mentales, son con frecuencia también las que más tranquilamente se conforman a las leyes externas de la sociedad. El pensamiento les basta, sin que traten de convertirlo en acción. Nathaniel Hawthorne