
Galileo no inventó el telescopio. Galileo fue un gran astrónomo, y a pesar de sus grandes descubrimientos, la idea de que fue el inventor del telescopio es falsa. Este instrumento fue inventado en 1608, en los Países Bajos, y Galileo lo mejoró agregándole lentes más potentes. En 1609, Galileo lo presentó al Senado Veneciano, el cual quedó sorprendido con el invento.
Creo que en la discusión de los problemas naturales, deberíamos comenzar no con las escrituras, sino con experimentos y demostraciones Galileo Galilei
Aquellos que exaltan tanto la incorruptibilidad e inalterabilidad etc, creo que se ven obligados a hacerlo por el deseo que tienen de vivir mucho y el terror a la Muerte; y sin considerar que si fuésemos inmortales no nos correspondería venir al mundo. Merecen encontrarse una cabeza de Medusa, que los transforme en estatuas de ópalo o de diamante, para alcanzar la perfección que no tienen Galileo Galilei
Tanto las Sagradas Escrituras como la naturaleza proceden de la divina palabra dos verdades no pueden contradecirse mutuamente Galileo Galilei
Primero que todo, vi la luna tan cerca como si estuviese apenas a una distancia de dos semidiámetros de la tierra. Después de la luna, observé frecuentemente otros cuerpos celestes, tanto estrellas fijas como planetas, con increíble deleite Galileo Galilei
Infinito es el número de necios, de aquellos que no saben nada. Bastantes son los que saben poquísimo de filosofía, pocos son los que saben alguna cosilla pequeña, poquísimos los que saben alguna parte, un sólo Dios es el que la sabe toda. Galileo Galilei
No me siento obligado a creer que Dios que nos ha dotado de inteligencia, sentido común y raciocinio, si tuviera como objetivo privarnos de su uso Galileo Galilei
Abjuro los susodichos errores y herejías no diré nunca más cosas por las cuales se pueda tener de mí semejante sospecha Galileo Galilei
Si se me permite revelar todo mi pensamiento: sin duda sería más conveniente para la dignidad de los Textos Sagrados que no se tolerara que los más superficiales y los más ignaros de los escritores los comprometieran, salpicando sus escritos con citas interpretadas o más bien extraídas en sentidos alejados de la recta intención de la Escritura, sin otro fin que la ostentación de un vano ornamento Galileo Galilei