Nunca debemos avergonzarnos de nuestras lágrimas, porque son la lluvia que limpia el polvo cegador de la tierra a que a veces cubre y mancilla nuestro endurecido corazón.
Charles Dickens

Frases de Charles Dickens - Nunca debemos avergonzarnos de nuestras lágrimas, porque son la lluvia que limpia el polvo cegador de la tierra a que a veces cubre y mancilla nuestro endurecido corazón.

Más Frases


Realmente, perder de vista la lucha de clases evidendencia la más burda incomprensión del marxismo.
Lenin
En donde esté una piedra solitaria
Gustavo Adolfo Bécquer
El amor llega a ser una costumbre y no reparamos en sus efectos
Miguel Delibes
El esclavo que obedece escoge obedecer.
Simone de Beauvoir
Cuando me dicen que mis coches consumen demasiado o que son demasiados peligrosos por su potencia, me dan ganas de reír. La vida misma es un cotidiano consumo de energía y riesgo
Enzo Ferrari
Así como de la noche sale el claro día, de la opresión nace la libertad.
Benito Pérez Galdós
La falta de éxitos en el trabajo puede provocar pesimismo y depresión, en tanto que los éxitos pueden engendrar arrogancia y altanería. Un camarada que tenga corta historia de lucha puede con ese pretexto eludir responsabilidades, y un veterano puede considerarse infalible por su lago pasado de lucha.
Mao Zedong
No hay cosa más mediocre en el mundo que la posesión de una mujer, amigo mío; quien ha tenido una, ha tenido ciento: la única forma de alejar la monotonía de esos triunfos insípidos, es deberlos sólo a la astucia y únicamente sobre los restos de un tropel de prejuicios vencidos pueden encontrarse algunos encantos.
Marqués de Sade
Debemos perdonar siempre, recordando que nosotros mismos hemos necesitado el perdón. Tenemos necesidad de ser perdonados mucho más a menudo que de perdonar
Juan Pablo II
Lo que tiene precio, poco valor tiene
Friedrich Nietzsche