Nunca debemos avergonzarnos de nuestras lágrimas, porque son la lluvia que limpia el polvo cegador de la tierra a que a veces cubre y mancilla nuestro endurecido corazón.
Charles Dickens

Frases de Charles Dickens - Nunca debemos avergonzarnos de nuestras lágrimas, porque son la lluvia que limpia el polvo cegador de la tierra a que a veces cubre y mancilla nuestro endurecido corazón.

Más Frases


No creo en la inmortalidad de las personas y considero que la ética es una preocupación exclusivamente humana, sin que exista ninguna autoridad sobrehumana detrás de ella.
Albert Einstein
El mundo real es mucho más pequeño que el mundo de la imaginación.
Friedrich Nietzsche
Nunca interrumpas a tu enemigo mientras está cometiendo un error
Marlene Dietrich
Las lágrimas se guardan para los entierros, y la vida hay que buscarla allí donde lo dejan a uno. En una casa buena de Cádiz, o en el infierno. Donde sea. Donde se pueda
Arturo Pérez-Reverte
Si una persona con múltiples personalidades amenaza con suicidarse, ¿puede considerarse un asalto con rehenes?
Steven Wright
Las mujeres no conceden a la amistad más que lo que sisan al amor.
Nicolas Chamfort
Si consideras que yo no sea un musulmán, es tu problema, pero permíteme poner un ladrillo en la mezquita que quieres construir
Abdus Salam
Los impuestos sobre las cosas necesarias tienen, pues, que producir uno de estos dos efectos: empeorar la situación de las clases trabajadoras o exigir de los dueños del capital, además de la parte que a ellos les corresponde del impuesto en las cosas que consumen, el importe del mismo sobre las cosas que consumen los trabajadores.
John Stuart Mill
La conducta del hombre para con los animales más primitivos, y su conducta para con sus congéneres, muestra una relación constante.
Herbert Spencer
Toda esa gente, ahora y aquí, pedimos políticos a la altura de las circunstancias que negocien nuestro futuro con sentido común y profesionalidad.
Andreu Buenafuente