Todos tenemos un poder especial: la facultad de elegir.
Og Mandino

Frases de Og Mandino - Todos tenemos un poder especial: la facultad de elegir.

Más Frases


Las cosas simples son las más extraordinarias y sólo los sabios consiguen verlas
Paulo Coelho
Yo no siento nada, pero presiento que a chorros se escapa la magia de mi alma gastada
Alejandro Sanz
Lo que se hace con precipitación nunca se hace bien; obrad siempre con tranquilidad y calma.
Francisco de Sales
Me basta mirarte para saber que con vos me voy a empapar el alma
Julio Cortázar
Puede que sólo seas un pequeño cobarde que prefiere soportar la injusticia con tal de vivir incontaminado. Así te quieren ellos, dedicado a los versos en la villa horaciana, entre gallinas y lechugas, tú contemplando el crepúsculo y ellos llenando el saco.
Manuel Vicent
Una sociedad en la cual cada individuo sea un productor de trabajo manual o intelectual; en la que todo ser humano que no esté impedido sea un trabajador, y en la que todos trabajen, lo mismo en el campo que en el taller industrial
Piotr Kropotkin
En la historia de la religión aparecen menos mártires femeninos que masculinos. Esto demuestra que hay también menos obstinación y carácter desafiante en el masoquismo femenino... En general, los hombres son más idealistas y románticos que las mujeres. Sienten la necesidad de ser héroes, activos o pasivos.
Theodor Reik
Habréis multiplicado los bribones de la nación, habréis hecho pérfidas a las esposas, calumniadores a los lacayos, desgraciados a los hijos, habréis duplicado el cúmulo de los vicios y no habréis conseguido que floresca una sola virtud.
Marqués de Sade
El terror no es más que la justicia rápida, severa, inflexible
Maximilien Robespierre
Te amaré, te amaré lo que queda, te amaré cuando acabe de amar. Te amaré, te amaré si estoy muerto, te amaré el día siguiente además, te amaré, te amaré como siento, te amaré con adiós, con jamás. Te amaré, te amaré junto al viento, te amaré como único ser. Te amaré hasta el fin de los tiempos, te amaré, y después, te amaré
Silvio Rodríguez