La dedicación perpetua que un hombre le da a su negocio, debe ser sostenida con una negligencia perpetua hacia muchas otras cosas.
Robert Louis Stevenson

Frases de Robert Louis Stevenson - La dedicación perpetua que un hombre le da a su negocio, debe ser sostenida con una negligencia perpetua hacia muchas otras cosas.

Más Frases


Creo que la Humanidad se divide básicamente en dos clases de personas: las que saben que van a morir, y las que prefieren no saberlo.
Arturo Pérez-Reverte
En los negocios no existen los amigos: no hay más que clientes.
Alexandre Dumas
La libertad individual que la Gran Revolución había instaurado, condujo a una situación de igualdad abstracta en la que debía comenzar la explotación del trabajador libre para vender su fuerza de trabajo; una explotación más escandalosa, si cabe, que la que había tenido lugar en el Antiguo Régimen.
Gustavo Bueno
Y que desde entonces no había hecho otra cosa sino caer, una de esas caídas interminables y mexicanas, es decir una caída pespunteada de tanto en tanto por una risa en sordina, por un disparo en sordina, por un quejido en sordina. ¿Una caída mexicana? En realidad, una caída latinoamericana.
Roberto Bolaño
Los amores son como los niños recién nacidos; hasta que no lloran no se sabe si viven
Jacinto Benavente
Tengo un importante mensaje que dar a la gente linda de todo el mundo. Si crees que eres lindo, tal vez creas que eres hermoso. Sólo quiero decirles una cosa: hay más gente como nosotros, unos Feos Hijos de Puta, que ustedes, así que... ¡tengan cuidado!
Frank Zappa
Nosotros en realidad no conocemos nada verdadero, sino los cambios que se producen según la disposición del cuerpo y de lo que en él se introduce o le ofrece resistencia.
Demócrito
Todos y cada uno de nosotros paga puntualmente su cuota de sacrificio conscientes de recibir el premio en la satisfacción del deber cumplido, conscientes de avanzar con todos hacia el Hombre Nuevo que se vislumbra en el horizonte
Che Guevara
El número de sangres que el mundo iluminó en dos halló el principio: tú y yo
Miguel Hernández
Nunca te eleves tanto; que la ley te sobrepasa.
Thomas Fuller