Los que conocen la estrecha relación que existe entre el estado de ánimo de una persona -su valor y sus esperanzas, o la falta de ambos- y la capacidad de su cuerpo para conservarse inmune, saben también que si repentinamente pierde la esperanza y el valor, ello puede ocasionarle la muerte.
Viktor Frankl

Frases de Viktor Frankl - Los que conocen la estrecha relación que existe entre el estado de ánimo de una persona -su valor y sus esperanzas, o la falta de ambos- y la capacidad de su cuerpo para conservarse inmune, saben también que si repentinamente pierde la esperanza y el valor, ello puede ocasionarle la muerte.

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Nunca permitiré que me vuelva tan importante, sabio, reservado y poderoso, que no pueda sonreír a los demás y reírme de mí mismo.
Og Mandino
Si hace una pregunta como ¿De qué color es el sueño?, o ¿Qué pesa más, una roca o un corazón entristecido?, no hay ninguna respuesta correcta que esté oculta. De hecho, la respuesta carece de importancia; las razones de la respuesta son mucho más interesantes.
César Fernández García
Se necesita mucho talento para hacer soportable el genio.
André Gide
El estatismo sobrevive saqueando; un país libre sobrevive por la producción
Ayn Rand
Jesús vino a la tierra para padecer...Y para evitar los padecimientos -también los terrenos- de los demás.
Josemaría Escrivá de Balaguer
Esta juventud entusiasta es bella. Tiene razón, pero aunque estuviera equivocada, la amaríamos.
José Martí
Reparad en ese pato que corre. Reparad en aquel cordero que trisca. Reparad esa cerca que huyen los animalitos.
Roberto Fontanarrosa
Tuve una infancia muy buena hasta los 9 años, luego un clásico caso de divorcio me afecto bastante.
Kurt Cobain
¿Cuántas veces no se ha trasladado un reino aquí o allí por azar o como consecuencia de un tratado?
Erasmo de Róterdam
Quiero morir a los 100 años con una bandera americana a la espalda y la estrella de Texas en el casco, descendiendo gritando por los Alpes sobre la bici, a 120km/h, cruzar mi última meta y oir mi esposa con mis diez hijos aplaudiendo y luego tumbarme en un campo de girasoles franceses y expirar con elegancia
Lance Armstrong