Encomiéndate a Dios de todo corazón, que muchas veces suele llover sus misericordias en el tiempo que están más secas las esperanzas. Miguel de Cervantes
Por supuesto que está bien que cumplas con tu deber —continuó Camisarroja—. Pero si no eres consciente de que otras personas pueden tener mala intención, caerás en sus trampas. Natsume Soseki
Tanto tienes tanto vales. Proverbio
Las cartas son como paquetes que contienen sorpresas. Doménico Cieri Estrada
¡Ay, qué amante es la rosa y qué amada la espina! Gabriela Mistral
No me hables como si comprendieras mis pecados. —No me hables tú a mí como si supieras qué comprendo y qué no comprendo. Alvin se rió, sombrío. —Oh, qué boca tienes. —No tienes respuesta para lo que he dicho, así que me reprochas lo que digo. —No voy a reprocharte nada. Te he dicho que no vengas conmigo. Orson Scott Card
Hay un cierto placer en la locura, que solo el loco conoce. Pablo Neruda
La felicidad no es un objetivo, sino un producto Eleanor Roosevelt
Y cuando sus alas te envuelvan, cede a él, aunque la espada oculta entre sus plumas pueda herirte Jalil Gibran
Una vez comenté con un joven punky, aprendiz de navajero, que las noches se habían vuelto muy peligrosas. Me contestó: Es cierto, cada vez hay más policías. Manuel Vicent
Los amigos son para las ocasiones, salvo en determinados círculos político-económicos, en los que las ocasiones son para los amigos. Jaume Perich