Otro demérito de los falsos problemas es el de promover soluciones que son falsas también. A plinio (historia natural, libro octavo) no le basta observar que los dragones atacan en verano a los elefantes: aventura la hipótesis de que lo hacen para beberles toda la sangre que, como nadie ignora, es muy fría.
Jorge Luis Borges

Frases de Jorge Luis Borges - Otro demérito de los falsos problemas es el de promover soluciones que son falsas también. A plinio (historia natural, libro octavo) no le basta observar que los dragones atacan en verano a los elefantes: aventura la hipótesis de que lo hacen para beberles toda la sangre que, como nadie ignora, es muy fría.

Más Frases


La libertad se extiende sólo hasta los límites de nuestra conciencia.
Carl Gustav Jung
¿Te has parado alguna vez a ver los colores que estallan en Madrid cuando, al salir del metro en una tarde otoñal, el sol se va?
Joaquín Sabina
Nada prende tan pronto de unas almas en otras como esa simpatía de la risa.
Jacinto Benavente
Aparece a veces sobre la tierra una especie de continuación del amor en que aquel ávido deseo que experimentan dos personas, una hacia otra, deja lugar a un nuevo deseo, a una ansia nueva, a una sed común, superior, de un ideal colocado por encima de ellos, mas, ¿quién conoce ese amor? ¿Quién lo ha sentido? Su verdadero nombre es amistad.
Friedrich Nietzsche
El hombre es capaz de llegar, impávido, al martirio; pero retrocede confuso ante el ridículo.
Anónimo
El mal de la calumnia es semejante a la mancha de aceite: deja siempre huellas.
Marlene Dietrich
Ofrezca siempre una porción limitada de información, para saber la opinión de la otra parte y observar su reacción. Si dice algo repentino, es posible que obtenga una respuesta reveladora
Donald Trump
El amor es una maravillosa flor, pero es necesario tener el valor de ir a buscarla al borde de un horrible precipicio.
Stendhal
Preferiría haber sido un cantante de ópera por sobre cualquier otra cosa
Christopher Lee
Cuando los españoles puedan emplear en cosa mejor este extraordinario caudal de energías (...) sustituirán la gloria siniestra y dolorosa de la guerra. Y entonces se comprobará, una vez más, lo que nunca debió ser desconocido por los que lo desconocieron: que todos somos hijos del mismo sol y tributarios del mismo río
Manuel Azaña