Como mala persona soy un completo desastre. Hay montones de gente que afirman que no he hecho nada malo en toda mi vida. Por supuesto sólo se atreven a decirlo a mis espaldas.
Oscar Wilde

Frases de Oscar Wilde - Como mala persona soy un completo desastre. Hay montones de gente que afirman que no he hecho nada malo en toda mi vida. Por supuesto sólo se atreven a decirlo a mis espaldas.

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Actualmente los laboratorios invierten más en mejorar y producir viagra y en desarrollar mejores prótesis mamarias que en medicamentos para el Alzheimer. Ésto provocará -en el curso de unos años- que más gente de la tercera edad tendrá mejores erecciones y senos más prominentes, pero no recordarán para que los tienen
José Saramago
La vida es un manantial de goces; pero donde la canalla deja envenenadas las fuentes
Friedrich Nietzsche
La democracia no es únicamente un conjunto de garantías institucionales, una libertad negativa. Es la lucha de unos sujetos, en su cultura y su libertad, contra la lógica dominadora de los sistemas.
Alain Touraine
Cuando uno hace un papel como éste no puede irse a casa y seguir viviendo su vida como si nada hubiera pasado. Durante siete meses viví todos los días como Muhammad Ali e incluso mis amigos se vieron obligados a participar de mi autoimpuesta esquizofrenia. Todavía hoy me siguen llamando campeón.
Will Smith
A los dioses no les gusta que las personas no trabajen mucho. Las personas que no están ocupadas continuamente pueden empezar a pensar.
Terry Pratchett
Las palabras más silenciosas son las que traen la tempestad. Pensamientos que caminan con pies de paloma dirigen al mundo.
Friedrich Nietzsche
Todo lo que quiero ver de un actor es la intensidad y la precisión de su escucha.
Alan Rickman
Solamente haciendo el bien se puede realmente ser feliz.
Aristóteles
El sabio es generoso.
Doménico Cieri Estrada
Los muros levantados por los Estados, la furia racista, la cortina de fuego de la artillería pesada no significaban nada, eran impotentes ante la fuerza del amor... Daba gracias al destino porque, a las puertas de la muerte, le había permitido comprenderlo
Vasili Grossman