Interrogad al bizkaíno que no es lo que quiere y os dirá trabajo el día laborable e iglesia y tamboril el día festivo; haced lo mismo con los Españoles y os contestarán pan y toros un día y otro también, cubierto por el manto azul de su puro cielo y calentando al ardiente sol de Marruecos y España.
Sabino Arana

Frases de Sabino Arana - Interrogad al bizkaíno que no es lo que quiere y os dirá trabajo el día laborable e iglesia y tamboril el día festivo; haced lo mismo con los Españoles y os contestarán pan y toros un día y otro también, cubierto por el manto azul de su puro cielo y calentando al ardiente sol de Marruecos y España.

Más Frases


Enamorarse no es amar. Puede uno estar enamorado y odiar a la persona de quien lo está
Fiódor Dostoyevski
El otro nombre, el más santo por encima de todos, הוהי, puede interpretarse como sigue: 'el que hace ser', 'el que convierte en esencial', 'la causa de la existencia
Miguel Servet
La vida no tiene sentido. Todos nos acabamos muriendo.
Woody Allen
Respetaré, y haré respetar este resultado, en consonancia con mi norma de conducta invariable como Jefe del Estado.
Augusto Pinochet
La gente cree que soy una persona bastante extraña. Eso es incorrecto. Tengo el corazón de un niño pequeño. Está en un frasco de vidrio sobre mi escritorio.
Stephen King
Sólo cuando meditamos lo que nos cuestan nuestros hijos, empezamos a darnos cuenta de la deuda que tenemos contraída con nuestro padres.
Anónimo
Tu sonrisa inolvidable me hizo tanto, tanto bien, tanto bien y me marche... Y te soñé, y te pensé, en bibliotecas, en hoteles desvarié. No conocí otra mujer con esa diáfana mirada y esa piel.
Fito Páez
El que puede prescindir del ser amado puede prescindir de todo.
André Maurois
Más allá del acero y en mi contra el mundo entero, dicen que nunca es tarde para empezar de nuevo.
Nach
En la voracidad insaciable de poder, consumismo y falsa eterna juventud, los extremos débiles son descartados como material desechable de una sociedad que se torna hipócrita, entretenida en saciar su vivir como se quiere (como si eso fuera posible), con el único criterio de los caprichos adolescentes no resueltos.
Papa Francisco