Solo son grandes entre los hombres el poeta, el sacerdote, el soldado. El hombre que canta, el hombre que sacrifica y que se sacrifica. E1 resto es digno del látigo. Desconfiemos del pueblo. del buen sentido, del corazón. de la inspiración y de la evidencia
Charles Baudelaire

Frases de Charles Baudelaire - Solo son grandes entre los hombres el poeta, el sacerdote, el soldado. El hombre que canta, el hombre que sacrifica y que se sacrifica. E1 resto es digno del látigo. Desconfiemos del pueblo. del buen sentido, del corazón. de la inspiración y de la evidencia

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Y el pensamiento es necesario ejercitarlo, se debe cada día y de nuevo y de nuevo pensar, para conservar la vida del pensamiento
Gustavo Adolfo Bécquer
No creo que los compositores de rock'n roll tengan que preocuparse por el arte. No creo que tenga nada que ver. Un montón de esto es apenas casualidad, improvisación, especialmente si llevas mucho tiempo en el ambiente... En lo que mí concierne, 'Art.' es sólo del diminutivo de 'Arthur'.
Keith Richards
Soy conciudadano de toda alma que piensa: la verdad es mi país
Alphonse de Lamartine
La literatura es siempre una expedición a la verdad.
Franz Kafka
El alma no tiene sentido, un ser infinito en sí no puede reconocer otro que le sea igual a su lado. Dios no puede reconocer el alma.
Mijaíl Bakunin
De la justicia no tienen nada que temer los pueblos, sino los que se resisten a ejercerla.
José Martí
El pasado es un inmenso pedregal que a muchos les gustaría recorrer como si de una autopista se tratara, mientras otros, pacientemente, van de piedra en piedra, y las levantan, porque necesitan saber qué hay debajo de ellas. A veces les salen alacranes o escolopendras, pero no es imposible que, al menos una vez, aparezca un elefante(...).
José Saramago
... el libro del Deuteronomio es aquel Libro de la ley de Dios escrito, embellecido y explicado por Esdras, y el que entonces leyeron.
Baruch Spinoza
La mujer comprende al niño mejor que el hombre, pero el hombre es más niño que la mujer
Friedrich Nietzsche
Procura instruirte mientras vivas; no creas que la vejez traiga consigo la razón.
Solón