Y regresé a la maldición del cajón sin su ropa, a la perdición de los bares de copas, a las cenicientas de saldo y esquina, y, por esas ventas del fino Laina, pagando las cuentas de gente sin alma que pierde la calma con la cocaína Joaquín Sabina
Considero yo muchas veces, Cristo mío, cuán sabrosos y cuán deleitosos se muestran vuestros ojos a quien os ama, y Vos, Bien mío, queréis mirar con amor. Santa Teresa de Jesús
Debemos, pues, según parece, vigilar ante todo a los forjadores de mitos y aceptar los creados por ellos cuando estén bien y rechazarlos cuando no. Platón
Los sectores de Suichuan, Lingsíen y Yungsin que se encuentran bajo nuestro régimen independiente, son zonas montañosas, donde los campesinos viven en una miseria tal que no es aconsejable cobrarles impuestos. Los gastos del gobieno y de la Guardia Roja tenemos que cubrirlos con expropiaciones a los déspotas locales de las zonas blancas. Mao Zedong
Quien siempre da corre peligro de perder la vergüenza. Friedrich Nietzsche
La mejor amiga y la peor amiga del hombre es la fantasía. Arturo Graf
Lo que me ha dado un hachazo terrible, en lo más profundo de mi intimidad, es, con motivo de la guerra, haber descubierto la falta de solidaridad nacional. A muy pocos nos importa la idea nacional, pero a qué pocos. Ni aún el peligro de la guerra ha servido de soldador. Al contrario: se ha aprovechado para que cada cual tire por su lado Manuel Azaña
John Lennon cambió mi manera de ver las cosas. Paul David Hewson
Solamente una vida dedicada a los demás merece ser vivida Albert Einstein
Las palabras con que se envenena el corazón de un hijo, por mezquindad o por ignorancia, se quedan enquistadas en la memoria y tarde o temprano le queman el alma Carlos Ruiz Zafón
El hombre absurdo es aquel que no cambia jamás. Anónimo