Qué pequeña es la luz de los faros de quien sueña con la libertad. [Pájaros de Portugal (J. Sabina / A. G. de Diego / P. Varona) - Alivio de luto (Sony BMG, 2005)]
Joaquín Sabina

Frases de Joaquín Sabina - Qué pequeña es la luz de los faros de quien sueña con la libertad. [Pájaros de Portugal (J. Sabina / A. G. de Diego / P. Varona) - Alivio de luto (Sony BMG, 2005)]

Más Frases


La práctica prejuiciosa de raza, clase, género, ofende la sustantividad del ser humano y niega radicalmente la democracia.
Paulo Freire
Es el mercado libre el que hace imposibles los monopolios
Ayn Rand
Ninguna mentira vive para siempre.
Martin Luther King
Romeo: ...El amor es un humo que sale del vaho de los suspiros; al disiparse, un fuego que chispea en los ojos de los amantes; al ser sofocado, un mar nutrido por las lágrimas de los amantes; ¿qué más es? Una locura muy sensata, una hiel que ahoga, una dulzura que conserva.
William Shakespeare
La destreza ayuda en todo, pero no basta para nada.
Henri-Frédéric Amiel
...en Todos los nombres hay una sola persona que tiene nombre y se llama José, no porque sea mi alter ego, yo buscaba un nombre insignificante y la verdad es que el más insignificante que encontré fue el mío.
José Saramago
Los grandes avances de la civilización, ya sean en arquitectura o pintura, en ciencia o literatura, jamás han venido de un gobierno central.
Milton Friedman
Mejor se puede disculpar el que se muere de miedo, que el que de miedo se mata: porque allí obra sin culpa la naturaleza; y en éste, con delito y culpa, el discurso apocado y vil.
Francisco de Quevedo
Cuando la política tiene por objeto, bajo nombres de libertad, el reemplazo en el poder de los autoritarios arrellanados por los autoritarios hambrientos, el deber del hombre honrado no será nunca, ni aun con esa excusa, el de echarse a un lado de la política, para dejar que sus parásitos la gangrenen.
José Martí
-Lo que yo quiero -decía don Nicolás a su sobrino Pedrito, que hacía unos versos muy finos y estudiaba Filosofía y letras- es una cachonda con arrobas que me haga gozar, ¿me entiendes?, una tía que este apretada que tenga a donde agarrarse. Todo lo demás son monsergas y juegos florales.
Camilo José Cela