El viejo se sorprende a sí mismo estrujando contra su pecho el cuerpecillo cálido y, asustado, afloja el brazo por temor a ahogarle, para volver a estrecharlo en el acto, no se le vaya a caer... José Luis Sampedro
Volvió a aflojársele el interés. Bebió más Ginebra. George Orwell
El hilo de la vida se aflojaría si no fuera mojado con algunas lágrimas. Pitágoras