Casi siempre me ocurre a mí con la gente lo que le ocurría a Jesús de Nazaret cuando llamaba a sus discípulos: que siempre estaban todos dormidos. Arthur Schopenhauer
No esperes a que muera alguien para decirle cuanto lo amabas, díselo hoy que lo tienes cerca. H. Jackson Brown
Debilidades... No tenías ninguna, yo sólo una, que amaba Bertolt Brecht
Ouida amaba a Lord Lytton con un amor que convirtió la vida de él en un infierno. Oscar Wilde
Adán y Eva vivían en un lugar muy bonito que se llamaba Paraíso, que era uno como bosque lleno de flores, con pájaros, venados y leones. (Pero los leones estaban amaestrados.) Roberto Gomez Bolaños