La noche negra lo confundía todo y apenas discerníamos las crestas de las olas asesinas, excepto cuando los relámpagos creaban un breve mediodía y se bebían la tiniebla, mostrándonos el peligro que nos acechaba, antes de devolvernos a una oscuridad duplicada. Mary Shelley
Un aspecto de austera, profunda e irremediable melancolía se cernía y lo invadía todo. Edgar Allan Poe