Y eso que era un cabrón confiado. A los quince años todos somos confiados. -Yo no confiaba ni en mi madre. - ¿Cómo que no confiabas ni en tu madre? Con la madre no se juega. -Precisamente por eso. Roberto Bolaño
Ya no calculaba las posibilidades del cañón. Confiaba al máximo en la táctica, pero cuando toda táctica había llegado a su final, entonces abría las filas y ordenaba la poderosa intervención de los soldados mejor dotados. Ralph Waldo Emerson