Los cedros son tan erguidos, rectos y bellos. Querría que los corazones humanos crecieran de esa manera... Yasunari Kawabata
Abrazarse interminablemente o con una violencia que los apartaba en el mismo instante, como si del deseo creciera amarga la distancia. Y siempre por debajo, un silencio agazapado donde latía el tiempo enemigo Julio Cortázar