No desesperaremos. No somos cobardes ni fatalistas; creemos que Dios ha puesto en nuestras manos los medios para nuestra supervivencia y vamos a sacarles el máximo provecho. Mary Shelley
Había días misteriosos - esas tardes calientes en San Juan cuando tenía treinta años y mi camisa pegada a la espalda húmeda - y mis puntos de vista fatalistas no eran tanto una condena como una necesidad. Hunter S. Thompson