Me lo paso por los huevos el tabaco cubano, dijo Labarca, casi sin inmutarse. ¿Cómo dice, compañero? , dijo el inspector. Que me vale madres el tabaco cubano, donde arda un Delicados que se apaguen los demás. Roberto Bolaño
Uno debe acostumbrarse a oír todo sin inmutarse, incluso las historias más descabelladas, ponderando la insignificancia de quien habla y sus opiniones, y absteniéndose de cualquier discusión. Ello permitirá luego recordar la escena con satisfacción Arthur Schopenhauer