El Maestro mantiene su mente siempre en unidad con el Tao; esto es lo que le hace resplandecer. El Tao es inasible. ¿Cómo puede su mente ser una con él? Porque no se aferra a idea alguna. El Tao es oscuro e insondable. ¿Cómo puede hacerle resplandecer? Porque él se lo permite. Desde antes de que fueran el tiempo y el espacio, el Tao es. Está más allá del Ser y del No Ser. ¿Cómo sé que esto es así? Miro en mi interior y veo. Laocio
Todos los artistas tienen en común la experiencia de la distancia insondable que existe entre la obra de sus manos, por lograda que sea, y la perfección fulgurante de la belleza percibida en el fervor del momento creativo: lo que logran expresar en lo que pintan, esculpen o crean es sólo un tenue reflejo del esplendor que durante unos instantes ha brillado ante los ojos de su espíritu. Juan Pablo II