
Se han referido hacia él como el «príncipe de las paradojas». Su personaje más famoso es el Padre Brown, un sacerdote católico cuya agudeza psicológica lo vuelve un formidable detective.
La cosa que mantiene la vida romántica y llena de ardientes posibilidades es la existencia de esas grandes limitaciones vulgares que nos obligan a todos a enfrentarnos a las cosas que no nos gustan o que no esperamos. Gilbert Keith Chesterton
Mientras las cosas son realmente esperanzadoras, la esperanza es un nuevo halago vulgar: sólo cuando todo es desesperado la esperanza empieza a ser completamente una fuerza. Gilbert Keith Chesterton
Loco no es el que ha perdido la razón, sino el que lo ha perdido todo, todo, menos la razón. Gilbert Keith Chesterton
La fantasía nunca arrastra a la locura; lo que arrastra a la locura es precisamente la razón. Los poetas no se vuelven locos, pero sí los jugadores de ajedrez. Gilbert Keith Chesterton
A algunos hombres los disfraces no los disfrazan, sino los revelan. Cada uno se disfraza de aquello que es por dentro. Gilbert Keith Chesterton
Yo he conocido muchos matrimonios felices, pero ni uno solo compatible. Toda la mira del matrimonio es combatir durante el instante en que la incompatibilidad se hace indiscutible y sobrevivirlo. Gilbert Keith Chesterton
La idea que no trata de convertirse en palabra es una mala idea, y la palabra que no trata de convertirse en acción es una mala palabra. Gilbert Keith Chesterton