Un jardín, una cimbreante doncella, un cántaro de vino, mi deseo y mi amargura: he aquí mi paraíso y mi infierno. Pero, ¿quién ha recorrido el cielo o el infierno? Omar Jayam
El nacimiento del amor, como todo nacimiento, es obra de la naturaleza. Es más tarde cuando el arte interviene. André Maurois
Lo que has de decir, antes de decirlo a otro, dítelo a ti mismo. Séneca
Realmente pensaba que podría ganarle y eso es la mitad de la batalla. Holly Holm
Examinar tu propia mente es lo peor que puede hacer un loco. Charles Bukowski
Dios concede la victoria a la constancia Simón Bolívar
Se sabe cuan poco dura en la mujer la ardiente llama del amor, cuando la mirada y la mano, no son capaces de avivarla de continuo Dante Alighieri
Cuanto más engorda uno, más prudente se vuelve. Prudencia y barriga son dos cosas que crecen simúltaneamente. Charles Dickens
A la derecha, la única moderación que le gusta es la salarial. Andrés Rábago García
Dios castiga en los hijos las culpas de los padres, porque sabe que no hay mayor dolor para los padres que el dolor de los hijos. Jacinto Benavente
Afortunados los hispanos para quienes beber es vivir Julio César