Ahora que he llegado a la vejez, ¡cómo la detesto!
Eurípides

Frases de Eurípides - Ahora que he llegado a la vejez, ¡cómo la detesto!

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-El hombre de la tarde, con los instintos salvajes dormidos, tiene necesidad de veraneo, de baños, de ventisqueos.
Friedrich Nietzsche
Saber y no saber, todo es lo mismo, porque el fin de la ciencia es el abismo.
Ramón de Campoamor
Inicialmente, los enfermos creen conocer la causa de sus dolencias y justifican su visita al psiquiatra. Ellos se auto engañan a través de la valiente voluntad que les impulsa a venir. En la segunda visita ya se manifiesta el valor real de la voluntad y empiezan a entender la naturaleza incierta de esta
Yukio Mishima
A mí no me va eso del nirvana o los jardines con minas tocando la flauta. A los dos días ya te querés cortar las pelotas. Al Cielo le pondría canchitas y un par de bares, porque en el bar estás en tu casa y a la vez estás balconeando la calle.
Roberto Fontanarrosa
Bien sabido es que la ambición tanto puede volar como arrastrarse.
Edmund Burke
La fidelidad que debemos a nuestro amigo es una cosa sagrada, que no permite la más leve ironía.
Pitágoras
Siempre he visto que en amor el que huye es el que vence
Jean Baptiste Alphonse Karr
Yo creo en las familias numerosas: toda mujer debería tener al menos tres maridos.
Zsa Zsa Gabor
Algunos supondrán que, por mi manera de ser, propensa a la melancolía y el pesimismo, estos 90 años con los que cargo encima acabarán por desalentarme; sin embargo, es todo lo contrario.
Ernesto Sabato
Cuando percibas los aplausos del triunfo, que suenen también en tus oídos las risas que provocaste con tus fracasos.
Josemaría Escrivá de Balaguer