Prefiero contraer el hábito de hablar tan prudentemente como se escribe, que escribir tan veloz como se habla. Pitágoras
Creo, sinceramente, como tú, que los sistemas bancarios son más peligrosos que los ejércitos Thomas Jefferson
Yo revierto la frase de Voltaire, y digo esto, si Dios realmente existiese, sería necesario abolirlo Mijaíl Bakunin
Cada suicida sabe dónde le aprieta la incertidumbre Mario Benedetti
Si alguna vez, sin embargo, sois descubiertas hasta el punto de no poder negar vuestra conducta adúltera, jurad que sentís remordimientos y redoblar las atenciones y los mimos a vuestro marido. Marqués de Sade
No es igual conocerse a sí mismo que juzgar de sí mismo. Juan Luis Vives
La felicidad es saludable para los cuerpos, pero es la pena lo que desarrolla las fuerzas del espíritu Marcel Proust
Las armas son un factor importante en la guerra, pero no el decisivo. El factor decisivo es el hombre, y no las cosas. Mao Zedong
Tu ausencia me rodea como la cuerda a la garganta, el mar al que se hunde. Jorge Luis Borges
Miradas todas del amor, instantes divinos, moristeis prematuramente. Friedrich Nietzsche
Por andar por las nubes, uno se olvida del suelo, y de saber que tu propia casa, es la sucursal del cielo Ricardo Arjona