Dejemos las mujeres bonitas a los hombres sin imaginación Marcel Proust
Alguno no llega jamás a ser hombre, y sigue siendo rana, ardilla u hormiga. Hermann Hesse
El que no sabe soportar una corrección fraternal es un hombre orgulloso. Adolfo Kolping
La mentira, la brutalidad, etc, no son repugnantes porque lo digan los códigos de moralidad, lo son porque sublevan los sentimientos de igualdad de aquel para quien la igualdad no es una vana palabra: sublevan sobre todo a quien es realmente anarquista en su manera de pensar y obrar Piotr Kropotkin
El amor es como la fiebre: brota y aumenta contra nuestra voluntad. Stendhal
En los triunfos anida siempre el cauteloso germen de la derrota. Camilo José Cela
Los que nos hemos dedicado a Dios, nada hemos perdido. Josemaría Escrivá de Balaguer
De los innumerables escalones que conducen a mi corazón él subió tan sólo quizás dos o tres. Akiko Yosano
Las palabras más silenciosas son las que traen la tempestad. Pensamientos que caminan con pies de paloma dirigen al mundo. Friedrich Nietzsche
Ataquemos el mal con la justicia. Kalimán
La diplomacia es la política en traje de etiqueta. Napoleón Bonaparte