El mundo de la humanidad tiene dos alas: una es la mujer y la otra es el hombre. Hasta que ambas alas no se hayan desarrollado igualmente, el pájaro no podrá volar. Hasta que el mundo de la mujer no llegue a ser igual al mundo del hombre en la adquisición de virtudes y perfecciones, no se podrá alcanzar el éxito y la prosperidad como debiera ser.
Abdu'l-Bahá

Frases de Abdu'l-Bahá - El mundo de la humanidad tiene dos alas: una es la mujer y la otra es el hombre. Hasta que ambas alas no se hayan desarrollado igualmente, el pájaro no podrá volar. Hasta que el mundo de la mujer no llegue a ser igual al mundo del hombre en la adquisición de virtudes y perfecciones, no se podrá alcanzar el éxito y la prosperidad como debiera ser.

Más Frases


Cristo nos amó y se entregó por nosotros como oblación y víctima
Pablo de Tarso
El infortunio pone a prueba a los amigos y descubre a los enemigos.
Epicteto
Soy optimista. Veo que cada vez menos gente acepta pensamientos raros sobre el mundo. El cambio no está en que la gente diga cosas estando informada. El cambio está en que si estás en poder de decir algo de forma informada, hay gente que te pedirá que demuestres cómo te has informado.
Neil DeGrasse Tyson
Orando sobre la roca del milagro en España llegará un día la Virgen, llegará escoltada por Gabriel; ella dará a las campesinitas la mano y les enseñará las huellas a seguir. Cristo bajará de aquella mano
Benjamín Solari Parravicini
Un deseo presupone la posibilidad de la acción necesaria para su logro, Una acción presupone un objetivo digno de ser alcanzado.
Ayn Rand
En este mundo sólo hay dos tragedias: una, no conseguir lo que se necesita; otra, conseguirlo. Esta última es la verdadera tragedia.
Oscar Wilde
Sólo el tiempo muestra al hombre justo, mientras que podrías conocer al perverso en un solo día.
Sófocles
El diablo es optimista si cree que puede hacer más malo al hombre.
Karl Kraus
Vernos a nosotros mismos como los demás nos ven es un don en extremo conveniente.
Aldous Huxley
El científico encuentra su recompensa en lo que Henri Poincare llama el placer de la comprensión, y no en las posibilidades de aplicación que cualquier descubrimiento pueda conllevar.
Albert Einstein