A veces nos guarda medida el amor: se inflama sobre toda medida Tomás de Kempis
El hombre no debe seguir ciegamente un derrotero fijo Ángel Ganivet
Primero vienen las sonrisas. Luego las mentiras. Finalmente las balas. Stephen King
Aparte de esta consideración superior, esa gente no había sido alcanzada por el virus de la novedad. El vivir no tenía relación con la estética (de la sobriedad), con la comodidad. Pertenecía al orden de la fundación y de la acomodación Pierre Sansot
Bienaventurados los que no hablan porque ellos se entienden Mariano José de Larra
No hay segundas oportunidades, excepto para el remordimiento Carlos Ruiz Zafón
La dificultad de la literatura no es escribir, sino escribir lo que quieres decir Robert Louis Stevenson
Los dominios de las ciencias están muy distantes entre sí Martin Heidegger
Los aplaudidores demagogos son aún más peligrosos y despreciables que los fundamentalistas. Al menos éstos tienen fe. Arturo Pérez-Reverte
El gozo fecunda, el dolor engendra. William Blake
Las ciudades obligan al crecimiento, y hacen que el hombre sea chistoso y hablador, pero todo es artificial. Ralph Waldo Emerson