La raza, eso que tú llamas así, es solamente esa gran pandilla de gente mísera como yo, legañosos, pulgosos, ateridos, que han acabado aquí perseguidos por el hambre, la peste, los tumores y el frío, llegados tras ser vencidos de los demás rincones del mundo. No podían ir más lejos por el mar. Pues eso es nuestra nación y esos son nuestros compatriotas.
Louis-Ferdinand Céline

Frases de Louis-Ferdinand Céline - La raza, eso que tú llamas así, es solamente esa gran pandilla de gente mísera como yo, legañosos, pulgosos, ateridos, que han acabado aquí perseguidos por el hambre, la peste, los tumores y el frío, llegados tras ser vencidos de los demás rincones del mundo. No podían ir más lejos por el mar. Pues eso es nuestra nación y esos son nuestros compatriotas.

Más Frases


La velocidad es la forma de éxtasis que la revolución técnica ha brindado al hombre.
Milan Kundera
Quien orienta hacia lo bueno es como quien lo realiza
Mahoma
La persona que no se interesa por sus semejantes es la que tiene mayores dificultades en la vida y causa las mayores heridas en los demás. De esos individuos surgen todos los fracasos humanos.
Dale Carnegie
La cotidianeidad nos teje, diariamente, una telaraña en los ojos
Oliverio Girondo
El mar es la fuente de agua y la fuente de la música; pues ni se ráfagas de viento surgir en las nubes y volar hacia fuera de dentro de ellos, a excepción de la gran mar, ni existirían las corrientes de los ríos ni el agua de lluvia en el cielo, pero por el mar; pero el gran mar es el engendrador de nubes y vientos y los ríos.
Jenófanes
¿Nada de crítica? No. El genio es una entidad como la naturaleza, y quiere, como ésta, ser aceptado pura y simplemente. Una montaña se toma o se deja. ¡Hay gente que hace la crítica del Himalaya piedra por piedra!
Victor Hugo
En toda obra de genio reconocemos nuestros pensamientos rechazados.
Ralph Waldo Emerson
La prueba más clara de la sabiduría es una alegría continua.
Michel de Montaigne
El poder lo contamina todo, es tóxico. Es posible mantener la pureza de los principios mientras estás alejado del poder. Pero necesitamos llegar al poder para poner en práctica nuestras convicciones. Y ahí la cosa se derrumba, cuando nuestras convicciones se enturbian con la suciedad del poder
José Saramago
Hay dos tipos de personas: los que son capaces de abrir su corazón a los demás y los que no. Tú te cuentas entre los primeros.
Haruki Murakami