Yo era bueno y cariñoso; el sufrimiento me ha envilecido. Concededme la felicidad, y volveré a ser virtuoso. Mary Shelley
La prolación de Dios es una lámpara, cuya luz son estas palabras: Sois los frutos de un solo árbol y las hojas de una sola rama, proceded uno con otro con extremo amor y armonía, con amistad y compañerismo. Bahá'u'lláh
No discutir jamás en las conversaciones de sociedad. Si alguien no es de vuestra opinión, ceded y hablad de otra cosa. Benjamín Disraeli