Que nos entristezcamos o nos alegremos, la mano que todo lo dirige, no por eso va a variar: esta es una verdad evangélica. Manuel Belgrano
Más vergonzoso es desconfiar de los amigos que ser engañados por ellos Jean de la Bruyere
Si aprendes de tus fracasos realmente no has fracasado. Zig Ziglar
Hay más simplicidad en el hombre que come caviar por impulso, que en el que como nueces por principio. Gilbert Keith Chesterton
Ha llegado la hora de la mujer que piensa, juzga, rechaza o acepta, y ha muerto la hora de la mujer que asiste, atada e impotente, a la caprichosa elaboración política de los destinos de su país Eva Perón
Es lo mejor, para todos los hombres y mujeres, no nacer; y lo segundo después de esto —la primera cosa que pueden conseguir los hombres— es, una vez nacidos, morir tan rápido como se pueda. Plutarco
Daría un largo paseo por el bosque y embriagaría mis ojos con todas las bellezas del mundo de la naturaleza, intentando desesperadamente absorber el gran esplendor que se despliega en todo momento ante lo que pueden ver Helen Keller
Todas las criaturas dependen de Dios, por muy grande que pueda parecer su conocimiento, su poder e independencia. Observad a los poderosos reyes de la tierra; tienen todo el poder del mundo que se puede conceder a una persona y, no obstante, cuando la muerte los llama, tienen que obedecer, como cuando llama a las puertas de los campesinos. Abdu'l-Bahá
Yo te conozco de antes, desde antes del ayer, yo te conozco de antes, cuando me fui no me alejé... Fito Páez
Soy como ustedes un juguete en la enorme mano Marguerite Yourcenar
Ten paciencia con todas las cosas, pero ante todo contigo mismo. Anónimo