Como se supone que termine algo, si aquellos peripatéticos a quienes hay que convencer se cierran hasta al argumento más sencillo Galileo Galilei
¡En qué patéticos esclavos nos convertimos por el poder dominante de la gravedad sobre todas las cosas de la tierra! (...) Nuestro único consuelo es que no podemos solucionarlo. No es fallo nuestro: nos guste o no, tenemos que obedecer a la gravedad, nuestra tirana. M. C. Escher